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¿Cuál es tu Lema de Campaña?
Andrés Valdez Zepeda
07 JULIO 2005 Ver más artículos publicados  Volver
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1. Introducci�n

El uso de los lemas en las campa�as electorales en Am�rica latina es una pr�ctica muy com�n, de tal forma que es muy improbable encontrar ejercicios proselitistas de car�cter electoral en esta regi�n en la que no se encuentren estos lemas, sea como parte de las acciones de comunicaci�n o elementos de propaganda tanto en campa�as electorales locales, estatales o federales. Su uso se ha convertido en una pr�ctica cultural com�n entre las diferentes y, muchas veces, confrontadas fuerzas pol�ticas e ideol�gicas de todo tipo, sean estas de izquierda, centro o derecha. Todos por igual, lo han incorporado como una tradici�n en sus ejercicios pol�tico-electorales.

El uso de los lemas en el �rea p�blica en Am�rica latina, tiene sus or�genes en los escudos de armas y blasones que otorgaba la corona espa�ola o portuguesa a las nuevas ciudades en las que se inclu�a una breve frase o lema. Este escudo y frase, ten�an el objetivo de dotarlas de identidad y describir los prop�sitos, ideas o filosof�as por las cuales fue fundada y a la que habr�a que hacer pleites�a por propios y esta�os.

El lema es una palabra o frase breve que expresa el objetivo estrat�gico, propagand�stico o pol�tico de un candidato, partido o coalici�n de partidos. Se usa tambi�n como estrategia para lograr visibilidad social, posicionamiento y persuasi�n en las campa�as electorales. Es, a su vez, sin�nimo de slogan, que es una palabra anglosajona que significa grito o consigna. Este t�rmino proviene del ga�lico escoc�s, mismo que significaba, en su origen, �grito del ej�rcito.� De hecho, es un grito de s�ntesis que cristaliza una idea, define un asunto y, en el mejor de los casos, busca emocionar, exhortar e inspirar a quienes lo escuchan o ven.

En el caso de Am�rica Latina, una regi�n en la que la pol�tica est� muy ligada a la pasi�n, al rito y al protocolo (a la forma), el uso de lemas en las campa�as electorales es muy frecuente, ya que estos le otorgan, en cierta manera, visibilidad, identidad, aceptaci�n, valor simb�lico, forma y fondo, as� como direcci�n a la acci�n pol�tico-electoral.

En este escrito, se analiza el uso y objetivos que buscan alcanzar los lemas publicitarios por los diferentes candidatos y partidos pol�ticos, las caracter�sticas m�s distintivas de estos lemas, los errores m�s comunes que se cometen en su dise�o y los efectos que causan en el proceso de construcci�n de la legitimidad pol�tica, desarroll�ndose adem�s una metodolog�a (VAZA) para la elaboraci�n de lemas de campa�a. Finalmente, se concluye que el uso de los lemas de campa�a, tiene como objetivo construir mayor�as electorales estables, consensos sociales y afianzar el poder de determinados grupos pol�ticos.

2. El debate te�rico

Como parte del debate te�rico, surgen diferentes cuestionamientos sobre el �efecto� que producen los lemas de campa�a en la conducta de los votantes, as� como el papel que estos juegan en todo el ejercicio de proselitismo electoral que realizan los diferentes partidos y candidatos, de cara a una elecci�n interna o constitucional. Al respecto, las principales interrogantes que surgen son las siguientes: �Qu� papel juegan los lemas de campa�a en el proceso de construcci�n de mayor�as electorales estables y la obtenci�n de votos? �El tipo, calidad y pertinencia del lema determinan las posibilidades de �xito o fracaso de la campa�a electoral? �Los votantes toman en cuenta el lema para determinar su orientaci�n del voto?

Los lemas forman parte de las estrategias de comunicaci�n y persuasi�n pol�tica que impulsan partidos y candidatos con el objetivo de ganar espacios de representaci�n p�blica, cumpliendo una serie de funciones y objetivos dentro de la propia campa�a. Sin embargo, dif�cilmente podemos asegurar que son determinantes para el �xito o fracaso de la misma. Ciertamente, como atinadamente lo apunta el que fuera publicista de Francisco Mitterrand, Jaques S�gu�la, una buena campa�a no puede hacer ganador a un mal candidato, pero una mala campa�a puede hacer perder a un buen candidato.

En este sentido, el lema forma parte de todo un conjunto de acciones de comunicaci�n pol�tica, el cual se incluye e imprime en la mayor�a de los elementos de propaganda (spots, gallardetes, afiches, espectaculares, objetos utilitarios, papeler�a oficial, bardas, etc.), orientado a generar visibilidad (llamar la atenci�n), identidad, posicionamiento, simpat�a y persuasi�n entre los votantes por parte del partido y candidato, pero cuyos �efectos� no necesariamente, aunque si en algunos casos, son determinantes en la elecci�n.

Es decir, el lema forma parte de un todo y como tal juega un papel en la campa�a. Si la campa�a, el tipo, su estilo de gesti�n, las estrategias, el candidato, los recursos, la inteligencia, la creatividad, la visi�n, etc., son determinantes para el resultado final de una elecci�n, sin duda, entonces que se tiene que poner atenci�n y cuidado en todas sus partes, inclu�do por supuesto la creaci�n y dise�o del lema de la campa�a. Sin embargo, hay muchos casos de procesos electorales en Am�rica latina en las que result� ganador el partido o candidato que utiliz� no necesariamente uno de los mejores lemas de campa�a. Tal es el caso de la elecci�n en 1999 en Argentina, donde result� ganador Fernando de la Rua con el lema �Dicen que soy aburrido. �

Finalmente, el d�a de los comicios los votantes toman en cuenta no s�lo el lema, que en algunas elecciones exitosas, puede incluso, pasar desapercibido, sino la imagen del candidato, el partido que lo postula y las ideas y propuestas que ellos enarbolan, sus intereses, filias, fobias particulares, sus compromisos e ideales pol�ticos y que pueden o no reflejarse en el slogan de campa�a. Existen tambi�n campa�as electorales exitosas que no usan lemas de campa�a, sino el nombre e imagen del candidato y partido.

3. Los objetivos de los lemas

Los lemas cumplen, al menos, seis diferentes objetivos como parte de las estrategias de comunicaci�n pol�tica de partidos y sus candidatos. Primeramente, el lema tiene como objetivo posesionarse en la mente y coraz�n de los electores, informar y comunicar a la ciudadan�a sobre las ideas, filosof�as, acciones, prioridades y determinaciones del candidato y su partido. �Que el poder sirva a la gente� por ejemplo, fue un lema que utiliz� el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Francisco Labastida Ochoa en la elecci�n presidencial del 2000, cuyo objetivo central fue informar que estaba buscando el poder pero para ayudar y servir a los dem�s. En el caso de algunas campa�as en otros pa�ses de Am�rica Latina, por ejemplo, Lula da Silva en Brasil utiliz� en el 2002 el lema �Quero un Brasil decente, quero lula presidente� y Alejandro Toledo en el 2001 us� el lema �Toledo, M�s trabajo.�

En segundo lugar, el lema tiene el objetivo de persuadir a los ciudadanos sobre las bondades de las acciones, planes, proyectos, programas y estrategias de los candidatos. Por ejemplo, en la elecci�n de 1970 en M�xico, Luis Echeverr�a �lvarez utiliz� el lema �Arriba y adelante,� mientras que Carlos Salinas de Gortari utiliz� en 1988 el lema �Que hable M�xico.� Por su parte, su competidor, Efra�n Gonz�lez Luna, postulado por el Partido Acci�n Nacional (PAN), utiliz� 1970 el slogan �M�xico necesita tu apoyo el pr�ximo 5 de julio. Efra�n Presidente.� En Chile, Ricardo Lagos utiliz� el lema �Mano firme, coraz�n grande.� En Galicia Espa�a, Manuel Fraga utiliz� en el 2005 el lema �M�s.�

En tercer lugar, el lema cumple el objetivo de impulsar, unir y alentar a una determinada sociedad en la b�squeda de nuevos estadios de desarrollo. Por ejemplo, el lema �Unidos, lo lograremos� tiene como prop�sito buscar la unidad de los ciudadanos para buscar superar momentos dif�ciles, alcanzar metas espec�ficas o simplemente concretar un proyecto determinado. Por ejemplo, Cuauht�moc C�rdenas utiliz� en la campa�a para la jefatura del Distrito Federal el lema �Juntos recuperaremos nuestra ciudad.� Es decir, la idea era convencer a la gente de que la unidad era la base fundamental para recuperar la ciudad de los m�ltiples problemas que la aquejan. En este mismo sentido, Jos� L�pez Portillo utiliz� en 1976 el lema �La soluci�n somos todos.�

En cuarto lugar, el lema tambi�n cumple el objetivo de alagar, reconocer, elevar la auto- estima o explotar el ego de la gente. Dos ejemplos de este tipo de lemas son �Tu eres lo importante� y �Tu puedes hacerlo realidad,� que se han utilizado en diferentes campa�as locales. En la elecci�n presidencial de 1982, Arnaldo Mart�nez Verdugo, candidato del Partido Socialista Unificado de M�xico utiliz� en lema �Rescatemos lo mejor de nuestra historia.�

En quinto lugar, el lema tiene como prop�sito reafirmar una pol�tica, prometer, advertir, retar, evocar al futuro o resaltar una idea de la sociedad. De hecho, la gran mayor�a de los esl�ganes est�n orientados a alcanzar estos objetivos como es el caso del lema �Por la Renovaci�n Moral de la Sociedad� utilizado en 1982 por Miguel de la Madrid Hurtado cuando fue candidato del PRI a la presidencia de la rep�blica o el utilizado por Diego Fern�ndez de Ceballos en elecci�n presidencial de 1994 que dec�a �Por un M�xico sin mentiras.�

En sexto lugar, un lema busca tambi�n diferenciarse de otros competidores. Por ejemplo, Gilberto Rinc�n Gallardo del Partido Democracia Social utiliz� en el 2000 el lema �D�mosle una rosa a M�xico.� Por su parte, Ernesto Zedillo Ponce de Le�n hizo campa�a en 1994 con el lema �Bienestar para tu familia�. En este sentido, el lema busca marcar diferencias, se�alar �mbitos diversos de influencia o simplemente hacerse notar respecto de otros candidatos o partidos.

Finalmente, todo lema tiene como objetivo general el contribuir en el proceso de construcci�n de legitimidad pol�tica y de ganar votos en las elecciones. Es decir, el lema debe ser entendido como parte de las estrategias de comunicaci�n pol�tica que impulsa partidos o candidatos durante las campa�as internas o constitucionales en la b�squeda de construcci�n de mayor�as electorales y ventajas competitivas duraderas de cara a la lucha por los espacios de representaci�n p�blica.

4. Las caracter�sticas de los lemas

Hay campa�as electorales monol�micas y pluril�micas. Esto es, las primeras utilizan s�lo un lema de campa�a, mientras que las segundas utilizan dos o m�s lemas de campa�a. Por ejemplo, Fernando Garza Mart�nez, pre candidato por el PAN a la gubernatura del Estado de Jalisco en el 2005, ha utilizado tres lemas en un mismo espectacular: �Me cae bien,� �A medias nada� y �Con la ley en la mano.� La desventaja de este tipo de estrategias es que pueden confundir, saturar y no posesionar los tres lemas. Por su parte, la ventaja de las campa�as con un s�lo lema es la capacidad de posesionarse en la mente y coraz�n del votante, sin confundirlo o saturarlo de informaci�n.

En muchos casos, los lemas de campa�a cambian conforme evoluciona y se desarrolla la contienda. Vicente Fox, por ejemplo, inici� con el lema �El cambio que a ti te conviene,� despu�s lo cambi� por �Ya ganamos� y finalmente concluy� con el �Hoy.�

Los lemas de campa�a tambi�n pueden ser o enarbolar causas pol�ticas, apol�ticas o incluso, anti-pol�ticas. En el primer caso, un lema claramente pol�tico ser�a el siguiente �un gobierno de resultados� o �Un pol�tico que cumple.� En el segundo caso, existen lemas generales que evocan cuestiones fuera de la pol�tica y pueden emplearse en todos los campos del desarrollo de un pa�s. Por ejemplo, �De Coraz�n a Coraz�n,� �Si Cumple� o �Lleg� la Hora.� Estos lemas no hablan necesariamente de pol�tica, aunque pueden tener una interpretaci�n o connotaci�n pol�tica. Finalmente, los lemas antipol�ticos son aquellos orientados a explotar el rechazo de una parte amplia de la sociedad a la pol�tica. Algunos ejemplos son: �No votes por un pol�tico, vota por un ecologista� o el lema �No soy pol�tico, soy empresario.�

Todo lema re�ne una serie de caracter�sticas que se deben cubrir con el prop�sito de avanzar en el proceso de persuasi�n y construcci�n de mayor�as electorales duraderas. Las caracter�sticas m�s importantes de un buen lema de gobierno son las siguientes.

a. Breve. Todo lema debe ser breve o corto, para poder usarse en todo espacio propagand�stico, ya sea en bardas, folletos, espectaculares, spot de radio y televisi�n. La brevedad permite no aburrir o cansar al lector y, sobre todo, asegurar su lectura y comprensi�n por parte de la ciudadan�a. Recu�rdese que en comunicaci�n, lo menos es m�s.

b. Sencillo. Otra de las caracter�sticas distintivas de un buen lema de gobierno es su sencillez, misma que facilita el entendimiento por la gran mayor�a de los ciudadanos. Sin embargo, es necesario aclarar que sencillo no significa vulgar o anti est�tico. De hecho, la sencillez de un lema se complementa con la est�tica de su dise�o y con su orientaci�n positiva.

c. Creativo. Todo lema debe ser creativo e imaginativo, por lo que se deben usar los talentos y la imaginaci�n para dise�ar esl�ganes que puedan diferenciarse respecto de otros, atraer la atenci�n del ciudadano y movilizar los sentimientos y emociones de los votantes. Ser creativo implica hacer diferentes cosas o, incluso, hacer las mismas cosas pero de manera diferente.

d. Ritmo. Todo lema de gobierno debe tener ritmo. Es decir, cuando el lema sea una frase, est� debe elaborarse de tal forma que rime y tenga una sonorizaci�n adecuada.

e. Sea f�cilmente recordado. El mejor lema de campa�a es aquel de f�cil memorizaci�n y que tiene la distinci�n de posesionarse r�pidamente en la mente de la gente. Es un lema pegadizo, atractivo, que los votantes recuerdan con facilidad e identifican al candidato o partido con esa breve frase publicitaria.

f. General. Un buen lema apela a la mayor�a de los votantes de un municipio, estado o naci�n. No se preocupa por las particularidades o especificidades de subgrupos o regiones, sino por el conjunto del universo electoral. No ve s�lo el �rbol, sino el bosque. Su preocupaci�n no es el individuo, sino la sociedad (masa) entendida como mercado electoral.

g. Emotivo. Todo buen lema es eminentemente emotivo. Por lo tanto, apela a los sentimientos ben�volos de las gentes y busca penetrar no s�lo en la mente del elector, sino en la misma piel, buscando llegar hasta las entra�as y permanecer en la profundidad de la conciencia humana.

h. Cre�ble. Un lema que no sea cre�ble es una p�sima inversi�n. Los mejores lemas de campa�a son aquellos que reflejan la realidad, que se apegan a la verdad y son cre�dos por la gente. Los lemas demag�gicos o falsos, que se alejan de lo que los votantes perciben, son rechazados, mientras que los lemas realistas son retenidos y aceptados por la ciudadan�a.

i. Persuasivo. Todo lema debe ser persuasivo. Debe buscar, principalmente, el convencer a los dem�s, el lograr el objetivo por el cual fue dise�ado y persuadir a la audiencia. Un lema que no persuade es un mal lema, ya que el fin principal de la comunicaci�n pol�tica en una sociedad democr�tica es la construcci�n de consensos, de mayor�as electorales y de legitimidad social.

5. Errores en su dise�o

El elaborar un lema puede pensarse que es una cosa f�cil que s�lo requiere cierta inspiraci�n para tratar de comunicarse con los votantes. Sin embargo, la creaci�n y dise�o profesional de un lema tiene �su ciencia� y reclama de una serie de conocimientos, experiencia y la aplicaci�n de una metodolog�a espec�fica como es el caso del M�todo VAZA.

Los errores m�s frecuentes en el dise�o y el uso de los lemas en las campa�as electorales son, al menos, cuatro. En primer lugar, algunos de ellos son muy complejos, abstractos, sofisticados o t�cnicos, de tal forma que no todos los ciudadanos entienden el mensaje que se les quiere comunicar. Este error se comete por la diferencia entre los niveles educativos entre quienes dise�an y aprueban estos esl�ganes y la mayor�a de los ciudadanos a quienes va dirigido, ya que generalmente los dise�adores poseen estudios superiores, mientras que la mayor�a de la poblaci�n posee un grado educativo m�s bajo.

Al respecto, existen m�ltiples casos que muestran estos problemas. Por ejemplo, en un municipio rural del Estado de Jalisco (San Mart�n Hidalgo), un candidato del PRI utiliz� en la elecci�n del 2003 el lema �Gesti�n para la mujer.� Al preguntarle, a diferentes personas que entend�an por esa frase, algunos se�alaron que seguramente el candidato se refer�a a �mujeres embarazadas o mujeres que estaban en gestaci�n.� La idea del candidato era comunicar que durante su administraci�n las mujeres estar�an incorporadas en los puestos directivos. Sin embargo, la gente entend�a otra cosa, no supo comunicarse con los votantes y finalmente perdi� la elecci�n.

En segundo lugar, otro de los errores que se cometen al dise�ar lemas de campa�a, es que ante los ojos de la ciudadan�a, estos esl�ganes parecen ser muy demag�gicos o poco cre�bles. Es decir, muchas veces se dise�an lemas que se�alan, por ejemplo, �Tu voz en el Congreso,� �Para que vivas mejor� o �Me da Confianza,� cuando, desafortunadamente, en realidad la pol�tica y muchos de los candidatos o partidos gozan de un verdadero desprestigio y generan nula credibilidad por parte de muchos electores.

Un tercer error en el dise�o de un lema de campa�a es su grado de especificidad. Es decir, el foco de atenci�n e inter�s es muy espec�fico como pueden ser los campesinos o s�lo los obreros, cuando la gran mayor�a de los ciudadanos de un estado, municipio o pa�s, trabajan en el sector servicios. En este tipo de casos, se recomienda el uso de un lema de gobierno mucho m�s amplio e incluyente que involucre o apele a todos los miembros de la sociedad a la que va dirigido. Ejemplo de estos lemas, es el utilizado por Rosario Ibarra de Piedra, candidato del PRT en la elecci�n de 1982 cuando utiliz� el slogan �Por un gobierno obrero y campesino.� En este mismo sentido, Jorge Gonz�lez Torres candidato presidencial del PVEM, utiliz� en 1994 el lema �Por un M�xico verde� apelando al sentimiento s�lo de los ecologistas.

Finalmente, hay lemas de campa�a vac�os que no significan nada para los ciudadanos o son muy poco significativos, aunque desde la perspectiva r�tmica y sonora se escuche muy bien. Tal es el caso, por ejemplo, del lema �Si o No, pero Ya,� que no s�lo se ha usado en el �mbito comercial, sino tambi�n en el pol�tico y gubernamental. Luis Echeverr�a �lvarez, presidente de M�xico entre los a�os 1970 y 1976, utiliz� el lema �arriba y adelante,� no s�lo en su campa�a electoral, sino tambi�n en su ejercicio de gobierno, el cual, a los ojos de muchos ciudadanos, no significaba o comunicaba nada. Por su parte, De la Rua en Argentina utiliz� el lema �Dicen que soy aburrido� y Carlos Sa�l Menen us� el slogan �Muchos creen que los defraud�.�

6. Metodolog�a para su elaboraci�n

Para elaborar un lema de campa�a hay muchos m�todos y formas de hacerlo. Sin embargo, para asegurar que el dise�o y el efecto que se logre sea el adecuado, se debe trabajar bajo una metodolog�a profesional, que aqu� hemos denominado el m�todo VAZA. A continuaci�n, se enumeran y explican brevemente los pasos que se deben seguir para obtener un buen lema de campa�a.

a. Creaci�n y dise�o. Para elaborar un lema, primero se debe partir del an�lisis del mensaje que se desea comunicar y clarificar los objetivos que se buscan alcanzar. Posteriormente, una vez definido esto, se debe pasar a la etapa creativa, a la concepci�n de la idea. Una vez obtenida la idea, se debe hacer el dise�o preciso del eslogan buscando cubrir las caracter�sticas de un buen lema anteriormente se�aladas. La lluvia de ideas en las que participe el equipo central de campa�a puede ser una mec�nica �til para la elaboraci�n de propuestas que finalmente se pueden convertir en el lema de la campa�a.

b. Argumentaci�n. Una vez que se ha creado y dise�ado el lema, se debe pasar a la etapa de justificaci�n del mismo. Para ello se deben responder las siguientes preguntas. �qu� se quiere decir y que se pretende comunicar? �Con quien nos queremos comunicar? �Qu� efectos queremos causar? �alcanza el objetivo que busca? �cu�les son las interpretaciones que la sociedad o los opositores pueden dar al lema? �No se repite con otros ya usados por otros candidatos, o que ya est�n protegidos legalmente? �qu� argumentos a su favor defienden este lema, por encima de otros? �Por qu� es el mejor? �cumple las caracter�sticas de un buen lema de campa�a?

c. Prueba. Una vez que pas� la etapa deliberativa, se pone a prueba el lema. Para ello, se hacen pruebas pilotos en la que se pregunta a diferentes electores de diversos estratos sociales, ocupaciones, edades, sexos y localidades sobre su opini�n y el efecto persuasivo y de aceptaci�n que genera dicho lema. La prueba incluye su presentaci�n tentativa en diferentes elementos de propaganda, los estudios cuantitativos de opini�n y el an�lisis de expertos.

d. Aprobaci�n. Una vez que pas� la etapa de prueba, se pasa a las instancias facultadas para aprobar el lema de campa�a, que bien puede ser el candidato, el partido o el equipo de campa�a, seg�n sea el caso.

e. Uso. Una vez que se ha logrado la aprobaci�n del lema por la instancia correspondiente, se procede a su utilizaci�n en los diferentes medios de publicidad, realizando el manual de imagen de la campa�a.

f. Evaluaci�n y retroalimentaci�n. Finalmente, despu�s de su uso en un tiempo determinado, se procede a hacer evaluaciones sobre su vigencia, analizando y midiendo el efecto persuasivo que est� logrando, los alcances y logros obtenidos. De ser necesario, puede determinarse continuar con el lema, hacer algunas modificaciones o, definitivamente, cambiarlo.

7. Comentarios finales

En toda campa�a electoral, el uso de los lemas forma parte de las estrategias de comunicaci�n pol�tica de candidatos y partidos, orientada a lograr una mayor visibilidad, posicionamiento, persuasi�n y, principalmente, un mayor n�mero de votos. Estos lemas, deben cumplir una serie de caracter�sticas. Las m�s importantes son la originalidad, el generar controversia, el tener un valor simb�lico, el causar un gran impacto, ser est�tico y generar notoriedad.

Los mejores lemas son sugerentes, controvertidos, emocionales y f�ciles de recordar por parte de los votantes. Si los electores �los traen en su cabeza� y les generan o movilizan alg�n tipo de emoci�n, entonces ya cumplieron su papel. Si los lemas no son atendidos, memorizados y recordados por la gente, entonces, son lemas inadecuados. Hay que revisarlos y, si es necesario, incluso hasta cambiarlos.

En toda campa�a, como todo proceso de comunicaci�n pol�tica, se debe buscar siempre causar efectos en las audiencias a las que se dirigen los mensajes. Los lemas son parte de estos mensajes y del proceso de comunicaci�n persuasiva, que buscan causar ciertos efectos, por eso son presentados de manera sint�tica y creativa, con fuerza y determinaci�n. Sin embargo, cuando se conceptualizan y dise�an los lemas, siempre se generar� controversia por que no existe un lema perfecto para todo momento y para toda campa�a.

La pol�tica es un campo muy complejo, relativo y siempre cambiante, en la que nunca hay una lectura homog�nea de los lemas por todos los electores y por la clase pol�tica. Los lemas ser�n siempre interpretados y le�dos de diferente manera por los votantes, as� como por los apoyadores del candidato o por sus detractores. De ah�, la importancia de dise�ar lemas incluyentes, amplios y regidos por los principios del m�todo VAZA esbozados en este escrito.

* Andr�s Valdez Zepeda es doctor en estudios latinoamericanos con especialidad en ciencia pol�tica por la University of New Mexico. Autor de los libros Campa�as Electorales Inteligentes (2004) y Mercado y Democracia: La pol�tica en la era moderna (2005). Actualmente, trabaja como catedr�tico de la Universidad de Guadalajara y el ITESO.
azepeda@cucea.udg.mx

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