E-lecciones Ciberpolitica 2015
 
   
 
Artículos de Opinión
 

Fernando Gonzalo
Rebote antropológico en Venezuela
Fernando Gonzalo
27 FEBRERO 2018 Ver más artículos publicados  Volver
Compartir en facebook
Rebote antropológico en Venezuela

En estos días me he vuelto a encontrar con la épica obra del historiador y filósofo americano Will Durant “The Story of Civilization” (1).  En esos once volúmenes se ponen siempre por delante “las contribuciones que el genio y el esfuerzo del hombre han hecho a la herencia cultural de la humanidad….una de ellas es la Moralidad Social”.  (Moral del Latín “moris”, que significa “costumbres” y normas que funcionan como guías, de comportamiento, a las personas y grupos sociales) 

Para Durant,  del genio y del esfuerzo del hombre emergen ocho elementos civilizatorios:   1) el trabajo, 2) el gobierno, 3) la filosofía, 4) la ciencia, 5) la religión, 6) la educación de la juventud, 7) el arte, la música, la arquitectura y 8) la moralidad.

A los fines de lo que aquí vamos a argumentar hace falta destacar el énfasis y la importancia que el autor asigna a la moralidad social en la construcción de la civilización…..”es que ninguna sociedad puede existir sin orden y no hay orden sin regulaciones y sin reglas”.  Y en ellas y en su observancia esta la médula de la moralidad social.  Por su vigencia y aceptación los hombres pueden estar juntos y disfrutar los beneficios de vivir en sociedad.   En otras palabras, ella –la moralidad social- es el cemento convencional que mantiene unida a la sociedad.

Esas reglas tan importantes pueden ser producto de convencionalismos y costumbres que se terminan imponiendo por la aceptación de generaciones sucesivas, en cuanto demuestran ser vitales para el bienestar y desarrollo del todo social.  En efecto “a través de la lenta magia del tiempo, tales costumbres, por sostenida repetición, se convierten en una segunda naturaleza en el individuo….” y eso es lo que constituye una conciencia social individual que se traduce en el colectivo.  Es así como el individuo percibe un sentimiento de pertenencia al grupo, con el que compromete su lealtad.  Ese sentimiento “se materializa mecánicamente-como parte del todo- en cooperación hacia los fines del todo”, el bien común.  En otras palabras, la moralidad social se basa en el cumplimiento de esas costumbres y reglas por parte de los individuos “sin lo cual el avance de la civilización sería imposible”
 

Dicho lo anterior, de forma tan reiterada, podemos adelantar la idea de que hoy, en nuestro país, ha sido quebrantada la moralidad social.  Y que es importante ubicar la culpa de lo que podría llamarse “un salto atrás” o “rebote antropológico", inducido deliberadamente.  La idea engañosa que ha estado detrás del crimen, es la de "volver a la ARCADIA primitiva".   Volver a ese espacio inocente y sagrado, donde reina una forma de socialismo primitivo que significa la felicidad. El camino hacia esa Arcadia utópica pasa por demoler la Democracia que no es otra cosa que una invención burguesa.  Es una invención -la Democracia- de moral burguesa, sobre-determinada por lo político. 

"Hay que destruir para refundar".  Como decía recientemente el profesor Joaquín Marta Sosa al describir el chavismo: "Se trata de un Salvacionismo Mesiánico alienado al Poder" (2) donde el enemigo siempre es el culpable.  La búsqueda, hacia el futuro -de la Arcadia- y "el logro de la paz se hace a través de la guerra...es el fuego purificador de una utopía regresiva...los medios son irrelevantes...el lenguaje, pugnaz y grosero, es necesario para ocultar la realidad".

Y para crear el enemigo necesario, hace falta  romper la cohesión del todo social mediante el enfrentamiento de sus componentes con la revolución.  Hay que vulnerar el sentimiento de pertenencia y de lealtad al todo social.  Es necesario liquidar la Moralidad Social, pilar fundamental de la convivencia civilizada.

El logro de esos objetivos significa el regreso –el salto atrás a comportamientos atávicos superados históricamente- “a cuando todo vicio fue una virtud necesaria en la lucha salvaje por la existencia”.  Vicios como la violencia, la crueldad y la deshonestidad fueron útiles al hombre en el primitivo combate por la sobrevivencia, cuando poder comer significaba arriesgar la vida.

Cuando se ha despedazado la moral social, como en la Venezuela del chavismo, aparecen por todas partes los depredadores de la “nueva clase” que se precipitan arrebatadamente, como aves de carroña, sobre el cadáver y los despojos del cuerpo social.  Entonces así, se consuma la ruina y la destrucción del país.  Después se hace presente, de manera patente, la gran mayoría que no tiene que comer.

Nos espera una asombrosa tarea de reconstrucción de nuestro país para restablecer la civilización como la definió Will Durant.

Caracas 24 de Febrero de 2018  

 
(1) Will Durant (1885-1981) y su esposa Ariel publicaron,  entre 1935 y 1975, en once volúmenes “The Story of Civilization”.  En 1968 les fue otorgado el Pulitzer en literatura y en 1977 el más alto honor del gobierno; “The Presidential Medal of Freedom”.
(2) En Foro "La Política Exterior de Venezuela durante el período 1999/2017", organizado por el Instituto Parlamentario Fermín Toro y la Universidad Católica Andrés Bello el 22/2/18

Leido: 563 veces

Ver más artículos publicados  Volver

 

Por la libertad de los presos políticos cubanos

Los últimos más leídos:
#2018electoral Como predijo Ifá: un año de armas tomar (2). De la Costa Caribe a Tierra del Fuego
Rebote antropológico en Venezuela
#2018electoral Como predijo Ifá: un año de armas tomar (1). De México a República Dominicana
¿Cuándo se jodió la oposición venezolana?
Sócrates en tiempos de bots

 
E-lecciones.net el portal político iberoamericano © 2000 - 2018 ®