E-lecciones DataStrategia Consultores
 
   
 
 

Jose Rafael Vilar
2014: El color que Latinoamérica elige
Jose Rafael Vilar
31 ENERO 2014 Ver más artículos publicados  Volver
Compartir en facebook

2014 podrá ser, para Latinoamérica, un año más o el año de dejar de ser el «Continente de la Eterna Esperanza» —aunque Brasil ya lo celebró en 2010 y vimos qué pasó este año... Sin embargo, quedan aspectos pendientes muy importantes en lo social y económico.

Desarrollarse luego de China. En este siglo aumentaron mucho las exportaciones —aunque principalmente primarias— de la Región, lo que conllevó un crecimiento acelerado de los PIBs y reducciones significativas de la pobreza —sobre todo: la extrema. El gran impulsor: China. La gran deficiencia: Exportar materias primas. El gran pecado: Disfrutar de la “enfermedad holandesa”, sin muchas veces industrializar esas exportaciones primarias mientras se transfería directamente el aumento de ingresos a la población menos beneficiada —lo que significó la reducción generalizada de la pobreza moderada y de la extrema que mencioné poco antes, así como el afianzamiento de clases medias en varios países— pero sin invertir en desarrollo sostenible esos plus de ingresos en la mayoría de los casos. Hoy, China —y el resto de los BRICS, incluido Brasil— se desacelera, reduciendo sus importaciones primarias y afectando los ingresos latinoamericanos significativamente en un plazo cercano. Falta ver hasta dónde será el impacto para Latinoamérica.

Integrarse ¡de verdad! En la Región, en las últimas 6 décadas surgieron múltiples procesos, que los más fracasaron paulatinamente por ausencia de verdaderas vocaciones integradoras por confrontaciones ideológicas. Hoy se contrapone al MERCOSUR con la Alianza del Pacífico desde la dicotomía apertura-proteccionismo pero, más allá de discursos, hasta ahora los resultados benefician a la Alianza. Dos factores que atañen a uno de sus miembros, Chile —el fallo del Corte Internacional de Justicia en su diferendo marítimo y el cambio de gobierno—, no deben afectar su potenciamiento porque el país surandino no alterará los compromisos contraídos.

Inclusión sin exclusión. El crecimiento reciente volcó muchos recursos para reducir la pobreza, sobre todo la extrema, con resultados positivos pero aún insuficientes por lo general. Pero, más allá de los avances significativos que sí hubo, en la mayoría de los casos esa transferencia de recursos ha sido sólo monetaria —bonos— y no de creación de empleo útil por mejora de la inversión por lo que —como está sucediendo en Venezuela— la reducción en las transferencias directas por dificultades macroeconómicas y/o iliquidez del Estado —como también está empezando a suceder en Argentina— se convierte en recrecimiento de la pobreza. Este fenómeno se agudizaría con la reducción en los ingresos estatales por la desaceleración en el nivel de exportaciones y el descenso de precios de los primarios que, junto con la consecuente inflación creciente, crearían una frustración manifiesta en los hasta entonces beneficiados.

Democracia real. Nuestras repúblicas surgieron mezclando la Ilustración con el pensamiento autocolonizable y reduccionista: el criollo. Por eso, nuestras democracias han luchado dos siglos con el patriarcalismo —de todas las tendencias ideológicas—, la corrupción y la falta de transparencia que aprisionan al ciudadano y sus libertades. Hoy, cuando en algunos países —como Nicaragua, aunque no el único— aparecen prorroguismos aupados en populismos, es necesario potenciar los valores democráticos y esto es sólo posible con una educación basada en ellos.

2015. Cuando se inicie, habrá pasado el Mundial de Fútbol, se habrán elegido nuevos gobiernos y, posiblemente, el resto del mundo haya superado ¡al fin! el ciclo de la crisis de 2008.

Pero de nosotros todos —ciudadanos— depende Latinoamérica.

¿Y de las elecciones?

Éste va a ser el Año latinoamericano de las Elecciones Presidenciales, con comicios en El Salvador, Costa Rica, Colombia, Panamá, Brasil, Bolivia y Uruguay.

Conozcámoslos.

La disyuntiva salvadoreña

La que será sin duda la elección más significativa en lo ideológico —por la confrontación entre la izquierda bolivariana (representada por el FMLN) y la derecha (encabezada por ARENA y, más centroderecha, por el Movimiento UNIDAD)— se realizará el 2 de febrero.

En caso de requerirse una segunda vuelta, ésta se efectuará el 9 de marzo.

Quiero aclarar que me voy a detener más en este país que en otros que analizo acá porque considero, como mencionaba en la introducción a este año, que la confrontación ideológica principal de los siete se da en El Salvador.

El panorama

Es imposible analizar la situación políticoelectoral actual en El Salvador sin referirnos a al conflicto bélico interno que entre 1980 y 1992 enfrentó al ejército gubernamental en contra de las fuerzas insurgentes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) pero que tiene antecedentes desde la década de los años 70, con el surgimiento de las Fuerzas Populares de Liberación "Farabundo Martí" (FPL) —1970, escindidas del Partido Comunista Salvadoreño—,  el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) —1972—, las Fuerzas Armadas de la Resistencia Nacional (FARN) —1975, escisión del ERP— y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos —1976—, agrupados en 1980 —año del asesinato del Arzobispo de San Salvador, Monseñor Óscar Arnulfo Romero, por grupos paramilitares— en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). En 1992, tanto la guerrilla como el gobierno, con la mediación de la ONU y tras intensas negociaciones, firmaron los Acuerdos de Paz de Chapultepec y el FMLN se convirtió en partido político.

Desde 1994 —primeras elecciones generales posteriores a los acuerdos de paz— y hasta la actualidad, el FMLN y la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) se han disputado el panorama político salvadoreño. ARENA gobernó El Salvador entre 1989 —fue la contraparte de la guerrilla en los Acuerdos de Chapultepec bajo la presidencia de Alfredo Cristiani Burkard— y 2009; fundada con fuerte tendencia anticomunista en 1981 por Roberto d'Aubuisson Arrieta y Mercedes Salguero Gross como respuesta a la insurgencia, en la década de los 80 se acusó a militantes de ARENA de participar en la organización y financiamiento de los escuadrones de la muerte.

En 2009, el candidato invitado por el FMLN para disputar la Presidencia del país, el periodista de izquierda moderada Mauricio Funes Cartagena, obtuvo la victoria y cerró el ciclo ininterrumpido de 20 años de ARENA en el poder, encabezando un gobierno de centroizquierda. El cambio parecía necesario para “refrescar” el ambiente político del país después del desgaste de una sucesión larga de administraciones de un mismo partido en el poder.

Para las elecciones de 2014, el panorama político de El Salvador aparece con cambios importantes: desde el FMLN, van con candidato propio —Salvador Sánchez Cerén, Vicepresidente de El Salvador— y no un invitado, y de ARENA se desgaja el Movimiento UNIDAD, encabezado por el último presidente de ese partido (2004-2009), Antonio “Tony” Saca González. Como candidato de ARENA se postula Norman Noel Quijano González —Alcalde de San Salvador— y también participan en el proceso electoral Óscar Lemus por Fraternidad Patriota Salvadoreña (FPS) y René Rodríguez Hurtado por el Partido Salvadoreño Progresista (PSP).

Las encuestas han sido sumamente fluctuantes —incluso descartando aquellas claramente tendenciosas— pero, con diferencia de valores, en los dos últimos meses dan una preferencia a Sánchez Cerén y el FMLN, en algunas amplia y en otras en virtual empate técnico —incluso para Consulta Mitofsky (13/01), Quijano González superaría con 3.7% a Sánchez Cerén— mientras Saca González aparece en tercer lugar con 12 a 16%.

Al FMLN le ha favorecido una gestión de la Administración Funes Cartagena con buena aprobación ciudadana mientras a ARENA le han desfavorecido esta vez el desgaje del Movimiento UNIDAD y las denuncias sobre graves irregularidades y corrupción del expresidente Francisco Flores Pérez (1999-2004), militante de ARENA.

En todo este panorama influencia decisivamente los factores económicos y la violencia. Aunque El Salvador tiene el PIBpc más alto del denominado Triángulo Norte de Centroamérica —USD 3,789 contra 3,331 de Guatemala y 2,322 de Honduras (todos 2012)— y una bajísima inflación (1.7% en 2012), la pobreza extrema es de 8.94% y la moderada de 25.56% (2013, según datos oficiales) —aunque otros estudios dan valores mayores—, la menor del Triángulo Norte pero en gran medida camuflada por las remesas que recibe 70% de los hogares salvadoreños; asimismo, la desigualdad es grande, con un Índice de Gini en 2009 de 0.483. En lo que respecta a violencia, después de alcanzar magnitudes de 71 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2009 y bajar levemente a 69 por cada 100 mil en 2011, la tregua establecida entre las pandillas callejeras de 2012 redujeron a menos de 25 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2012.

Mi predicción

Ninguna de las predicciones —aun incluyendo las más extremas— otorga que algún candidato supere la barrera de 50% más uno de los votos válidos, valor que es imprescindible para ser elegido en primera vuelta, por lo que será necesaria una segunda y en ésta la posible alianza ARENA-Movimiento UNIDAD —sin contar adhesiones de otras candidaturas— ganaría, aunque se ha especulado de acercamientos del FMLN al Movimiento UNIDAD —posibilidad que considero menos probable.

La paradoja tica

Costa Rica, ejemplo de estabilidad y civilidad desde su Revolución de 1948 cuando, entre otras medidas, abolió el ejército y empezó un desarrollo sostenido, también el 2 de febrero tendrá elecciones presidenciales y legislativas.

A mediados del año pasado, parecía que iba repetirse la confrontación bipartidaria que había dominado varias décadas de la Segunda República porque el enfrentamiento principal se perfilaba entre el Partido Liberación Nacional (PLN) —el partido triunfador en 1948, con Johnny Araya Monge de candidato— y la Unión Social Cristiana (PUSC) —el derrotado entonces, llevando a Rodolfo Hernández Gómez, un outsider elegido en primarias internas—, cuya alternancia había sido una característica de la democracia tica entre 1990 y 2006; sin embargo, las dos renuncias seguidas de Hernández Gómez a la candidatura en una sola semana llevaron a una crisis de intenciones de voto para el PUSC y un nuevo panorama electoral.

Para estos comicios hay 13 candidatos presidenciales, de los cuales los principales son Araya Monge —exalcalde de San José— (Liberación Nacional, centro), el diputado José María Villalta Florez-Estrada (Frente Amplio, izquierda bolivariana), Otto Guevara Guth (Movimiento Libertario, liberal de derecha), Luis Guillermo Solís Rivera (Acción Ciudadana, PAC, centroizquierda socialdemócrata, hoy el primer partido de oposición en el Congreso) y Piza Rocafort (PUSC, centroderecha). También participan —pero sin posibilidades— Oscar Andrés López Arias (Partido Accesibilidad Sin Exclusión, PASE, conservador), José Manuel Echandi (Avance Nacional, centroderecha), Walter Muñoz Céspedes (Integración Nacional, centroderecha), Sergio Mena Díaz (Nueva Generación, liberal), José Miguel Corrales Bolaños (Patria Nueva, socialista), el diputado y pastor evangélico Justo Orozco Álvarez (Renovación Costarricense, cristiano evangélico), el diputado y pastor Carlos Luis Avendaño Calvo (Restauración Nacional, cristiano evangélico), Héctor Monestel Herrera (Partido de los Trabajadores, comunista trotskista).

La paradoja tica reside en que, a pesar de sus sólidas instituciones democráticas —que le han evitado conflictos armados en una región convulsa, que facilitan la participación ciudadana y que, incluso, han llevado a la cárcel a dos expresidentes (Calderón Fournier y Rodríguez Echeverría)— y de sus resultados económicos —PIB de USD 45.10 MM, PIBpc USD 9,386, crecimiento 5.1% e inflación 4.5% (2012 BM), con una amplia apertura internacional que le ha llevado a ser próximo miembro del Acuerdo del Pacífico, pero que no ha logrado bajar significativamente su pobreza: moderada 17.8% y extrema 7.3% (aunque son las menores del istmo) y aunque el empleo formal aumentó 4% (2012 CEPAL) su Índice de Gini es alto: 0.515 (2011), aumentando desde 0,508 (2010)—, la población en amplio número está desencantada con sus políticos y con los resultados. Otro factor que influencia en la percepción ciudadana es la violencia —uno de los pocos sectores que en la percepción ciudadana se reconocen que trabajó la Administración Chinchilla Miranda— aunque la tasa de homicidios fue de 9.12 por 100 mil habitantes (2012), menor que en 2011 (11.2) y baja comparada con 89,6 ese año en su vecino Honduras.

Eso se ve fácilmente en el crecimiento inusitado de las intenciones de voto para el contestatario Frente Amplio durante casi todo el período electoral y en los resultados de abstencionismo e indefinición de voto en las encuestas. Para el 2 de febrero, llegan 3 partidos con posibilidades de forzare una segunda vuelta electoral: Liberación Nacional —promedio de las últimas 8 encuestas: 34,9% de intención de voto—, Frente Amplio —25,2— y Movimiento Libertario —19,4—, cubriendo el espectro político de opciones derecha (ML) -centro (LN) - izquierda (FA).

Mi predicción

Como ninguno llegará a ganar en primera vuelta —por la necesidad de más de 40% de votos válidos—, en el ballotage del 6 de abril participarían Araya Monge y el que más votos obtenga entre Villalta Florez-Estrada —cuyas preferencias están perceptiblemente bajando, tanto por las campañas en su contra de los demás partidos y del empresariado como por el agotamiento de su misma propuesta de cambio radical— y Otto Guevara Guth.

Si el binomio de segunda vuelta es Araya Monge y Villalta Florez-Estrada, Liberación Nacional tiene asegurada la elección porque los electores de la mayoría de los demás partidos principales —ML, PUSC, PASE, Avance Nacional, Integración Nacional, Nueva Generación, , Renovación Costarricense y Restauración Nacional, con la potencial excepción del PAC y la segura de Patria Nueva y De los Trabajadores— preferirán la tendencia moderada pero si es Araya Monge y Guevara Guth, pudiera darse el voto castigo al partido en el poder; todo dependerá de la capacidad de aliarse de Araya Monge y limar susceptibilidades de Liberación Nacional.

Por ende, el futuro gobierno tico será de centro o de centroderecha-derecha.

Con Acuerdo o sin Acuerdo

Lo más destacado de las elecciones presidenciales colombianas del 25 de mayo —y de las legislativas del 9 de marzo pero sobre todo de las presidenciales— es que no se deciden en Colombia sino en La Habana.

Los diálogos de paz que se realizan en La Habana entre el gobierno colombiano y  las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP, más conocidas como FARC) han sido la apuesta política más importante del Presidente Santos Calderón, tanto para ganar adhesiones para su reelección como para establecer un éxito que lo termine de diferenciar de su antecesor —y ex padrino político—, el presidente Álvaro Uribe Vélez y su Política de Seguridad Democrática. Precedidos en agosto de 2012 por la firma de un Acuerdo marco e iniciados en La Habana el 6 de noviembre de ese año y hasta hoy, con dificultades y fuertes discrepancias, sólo se han logrado acuerdos en dos de los seis puntos en discusión.

La violencia civil no es algo nuevo en Colombia y para entender la actual hay que revisar la historia del país, caracterizada por diferentes visiones de Estado y por las desigualdades. Un antecedente está en la Guerra de los Mil Días (1899-1902), primero entre guerrillas del Partido Libera y el gobierno del Partido Nacional y a su derrocamiento, contra el gobierno conservador, que —aparte de la victoria del Partido Conservador— devastó al país, conllevó más de 100 mil muertos y dio base para la posterior separación de Panamá (1903); otra etapa de conflicto civil —denominado “La Violencia”— entre liberales y conservadores se desarrolló entre 1948 y 1958—detonado por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán Ayala candidato presidencial liberal el 9 de abril de 1948 y cuya reacción popular se conoce como el Bogotazo—, que causó cerca de 300 mil muertos y la migración forzosa de más de dos millones de personas. La última etapa importante de confrontación civil es con el surgimiento de las guerrillas de izquierda en la década de los setenta —confrontándose con los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia entre 1996-2006— y llega hasta la actualidad; también entre 1984 y 1993, la narcoviolencia enfrentó a los cárteles de la droga con el Estado y entre ellos mismos —la más cruenta fue la desarrollada por Pablo Escóbar Gaviria, capo del Cartel de Medellín, a la que se atribuyen más de 10 mil asesinatos. Los grupos guerrilleros más importantes son las FARC (1958, marxista-leninista) —el principal, con presuntos fuertes vínculos con Venezuela y el narcotráfico— y el Ejército de Liberación Nacional (ELN, 1958, marxista-leninista y procastrista), ambos vigentes. Otros pequeños han desaparecido.

En lo económico y social, Colombia —miembro del Acuerdo del Pacífico, muy integrado y el cuarto país en extensión territorial en Latinoamérica —tiene importantes indicadores: PIB de USD 369.6 MM —cuarta economía de la Región,  tras las de Brasil, México y Argentina—, PIBpc de USD 7,748, crecimiento de 4.2% y 3.2% de inflación (todos 2012 BM; en 2013 fue 1.94% oficial); redujo la pobreza moderada de 45.2% (2005) a 32.9 (2012) y la extrema de 13.9% (2005) a 10.4 (2012, todos CELAC). Sin embargo, su Índice de Gini (2010) es de 0.559 y la tasa de homicidios fue de 34.4 por 100 mil habitantes (2012).

Dentro de este panorama, se van a realizar sus elecciones. Hasta el momento, los precandidatos confirmados son el Presidente Santos Calderón por el Partido Social de Unidad Nacional (PSUN o Partido de la U, centroderecha); Clara Eugenia López Obregón, ex Alcaldesa Mayor de Bogotá, por el Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda); Óscar Iván Zuluaga Escobar por Centro Democrático (CD, derecha); Aída Avella Esquivel por Unión Patriótica (UP, izquierda), y Marta Lucía Ramírez Blanco de Rincón por el Partido Conservador (derecha). Sin embargo, muchos más se discuten como posibles, lo que quedará confirmado el 7 de marzo cuando cierren las inscripciones.

Los sondeos dan la primera preferencia a Santos Calderón, aunque aún en valores bajos (26% en enero) que lo llevarían a segunda vuelta; sin embargo, 63% de los encuestados se oponían a su reelección y 30% no tenían aún opinión alguna.         

Mi predicción

Como tampoco en Colombia alguno de los candidatos ganará en primera vuelta —por la necesidad de más de 50% de los votos válidos—, será necesaria una segunda vuelta —aún sin fecha definida— y Santos Calderón tendrá —hasta el momento— la mejor opción de ser elegido, aunque por estrecho margen. Claro está, dependiendo de los avances en la conversación con la guerrilla: el estancamiento le será fatal, así como acuerdos precipitados —que deberán aún ser refrendados por el voto de la población.

En las legislativas, es probable que Centro Democrático alcance importantes espacios en detrimento de los partidos De la U y Conservador.

En el istmo del Istmo

La más joven de las repúblicas iberoamericanos —se independiza de Colombia en 1903, a la que se había unido en 1821, al separarse de España— el 4 de mayo celebrará sus comicios presidenciales y legislativos.

Panamá, después de librarse de la narcodictadura de Manuel Antonio Noriega Moreno y de la reversión total del Canal de Panamá, ha avanzado en convertirse en un hub financiero y de comercio de la Región y mundial. Actualmente, su PIB es de USD 36.25 MM y su PIBpc de USD 13,090 con un crecimiento de 10.2% e inflación de 5.7% (todos 2012 BM), ha reducido su pobreza moderada de 31.0% (2005) a 25.3 (2011) y la extrema de 14.1% (2005) a 12.4 (2011), mientras su Índice de Gini fue de 0.519 (2010) y su tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes es de 10.3 (2012).

El crecimiento permanente de la economía panameña no ha impedido, no obstante, algunos problemas sociales importantes por la distribución de ingresos nacionales, el mayor de los cuales fue en la Zona de Colón a comienzos de 2013 a causa de la caída de ingresos locales por reducción de movimiento comercial en la Zona Libre y baja inversión pública. Las inversiones locales, en infraestructura de transporte y la modernización del Canal han paliado esos problemas.

En este panorama, los panameños van a elegir democráticamente sus nuevas autoridades, escogiendo al sustituto del actual Presidente Ricardo Martinelli Berrocal entre los candidatos de los seis partidos oficialmente registrados y tres independientes —novedad desde esta elección—: José Domingo Arias Villalaz por Cambio Democrático (CD, centroderecha liberal, partido del Presidente Martinelli Berrocal); Juan Carlos Navarro Quelquejeu por Partido Revolucionario Democrático (PRD, centroizquierda socialdemócrata); Juan Carlos Varela Rodríguez, actual Vicepresidente, por Partido Panameñista (nacionalista); el dirigente sindical Genaro López Rodríguez por Frente Amplio por la Democracia (FAD, socialista), y los independientes Esteban Rodríguez —dirigente transportista—, Gerardo Barroso y el economista Juan Jované de Puy.

Las encuestas favorecen a Arias Villalaz —beneficiado por una buena imagen del actual Gobierno— seguido de Navarro Quelquejeu y Varela Rodríguez, éstos muy cercanos.

Mi predicción

Aunque todavía faltan varios meses pero al presente el triunfador sería Arias Villalaz.

Pero la posibilidad de alianza entre los dos candidatos que le siguen puede hacerle perder.

O país mais grande do mundo: de futebol e samba ao Mensalão

Cuando uno llega al Brasil, se da cuenta que todo es grande, amplio: desde sus paisajes hasta sus construcciones, desde sus celebraciones hasta la amplitud de la sonrisa de sus gentes. Pero también son grandes sus problemas, es grandísima su corrupción y es grande el desencanto de su población con la clase política.

Entre fines de 2012 y mediados del año pasado, dos sucesos remecieron a Brasil: el primero, la condena por el Supremo Tribunal Federal (STF) —con el Magistrado Joaquim Barbosa Gomes, luego Presidente del STF, como Relator— de altos dirigentes del Partido dos Trabalhadores (PT) —en ejercicio del gobierno— y empresarios por el Escândalo do Mensalão —la “gran mensualidad”—, el mayor escándalo de corrupción política en la historia de Brasil: la compra de votos de legisladores opositores entre 2003 y 2005 para dar apoyo al Gobierno recién electo del PT con Luiz Inácio Lula da Silva como Presidente con unos R$ 400 millones mediante contratos fantasmas del Estado con agencias de publicidad cercanas al PT; en total, el STF consideró culpables a 25 de los 38 acusados y los sancionó con penas hasta de 41 años de prisión y multas millonarias.

El otro fueron las protestas multitudinarias durante las fechas de la  Copa FIFA Confederaciones 2013 que se estaba realizando en el país, motivadas inicialmente por el aumento de R$ 0,20 (menos de USD 0,09) en pasajes de autobuses y metros y que desencadenó protestas tan masivas como no se veían desde el final del período de gobiernos militares en los años 80 (“Las Diretas Já!”), con paralización simultánea de las grandes ciudades y el mensaje decididamente contestatario y lo que parecía protestas de jóvenes de clase media emergente (53% de la población) se convirtió en cuestionamiento del Brasil de hoy por la mayoría de la sociedad. Frente a ello, primero el Gobierno se inmovilizó y el PT (y sus sindicatos) las etiquetó como oposición de derecha; luego, el Gobierno pasó al pánico y sobrepromesas y el PT fracasó en apropiárselas. La Presidente prometió Constituyente y plebiscito; luego sólo plebiscito y al final han sido paliativos.

¿Cómo R$ 24 (poco más de USD 10, considerando 4 viajes por día durante todo el mes) pueden provocar tanta crisis en un BRICS y G8, octava —lo de “sexta” duró una samba— economía del mundo y primera de la región —PIB USD 2,253 MM (en 2011 fue USD 2,425 MM)— con PIB per cápita de USD 11.340 en 2012? Se entiende mejor cuando se comprueba que en 2011 fue USD 12.594 y las cifras de pobreza siguen altas, más que Argentina, Chile y Uruguay —aunque entre 2005 y 2012 redujo la pobreza moderada de 36.4% a 18.6 y la extrema de 10.7% a 5.4—, bajísimo crecimiento —0.9% en 2012 y 2.3% proyectado por el BCB para 2013 a fines del año—, inflación —2011: 6.5%; 2012: 5.8%; 2013: 5.91%—, proteccionismo que hace cada vez menos competitivo a Brasil —la industria decreció 0.3% en 2012) y, además, una corrupción mayúscula de la mayoría del espectro político pero significativa en el PT, partido en el gobierno que profundizó —con más recursos porque crecía la economía— la política socioeconómica de la Administración de Fernando Henrique Cardoso pero la búsqueda lulista de liderazgo fuera de Latinoamérica (BRICS, Irán, África) y con muy buena propaganda —¿qué fue del boom del Presal?— para contraponerse a la imagen de Chávez Frías a través del “milagro” brasilero afectó al país. El modelo brasileño se ha convertido en asistencialismo sin desarrollo y con inflación y está re-empobreciendo la clase media —que creció de 38% en 2002 a 53% en 2012: 104 millones, y fue motor de las protestas de 2013 contra la corrupción, los excesos de gastos “mundialistas”, la ineficiencia del Estado —en salud, educación, transporte, infraestructura—, la inseguridad y la falta de derecho a influir en las decisiones de los Gobiernos. ¿Por qué gastar tantos miles de millones (presuntamente inflados) en tres eventos Mundiales?: sólo para la Copa y el Mundial se presupuestó R$ 23 MM —casi USD 11 MM— pero hasta mediados de 2012 se habían gastado más de USD 13 MM —y faltaba aún. “Da Copa, da Copa, da Copa eu abro mão / Eu quero é dinheiro pra saúde e educação.”

Mi predicción

Por eso, más que a los otros posibles candidatos —el senador Aécio Neves da Cunha (nieto de Tancredo de Almeida Neves, primer presidente de Brasil en 1985 luego de los militares pero murió sin asumir) por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, no creo que repita José Serra) o el gobernador de Pernambuco Eduardo Accioli Campos (Partido Socialista Brasileño, PSB, ex aliado del PT) y la ecologista Marina Silva Vaz de Lima (Partido Verde y aliada del PSB)—, Dilma Vana Rousseff debe temer a las protestas que sucedan entre junio y julio durante la XX Copa Mundial de Fútbol.

Sólo si logra evitarlas pudiera llegar a inaugurar los Juegos de la XXXI Olimpiada en Rio de Janeiro en 2016.

¿Y si Lula da Silva se presentase por el PT en lugar de Rousseff? No creo porque, además de la oposición de la Presidente a ser descartada —sólo aceptaría en una situación que fuera muy crítica, imprevista ahora—, el ex presidente ha tomado un distanciamiento de la exposición pública muy activa después de que sus más cercanos colaboradores terminaran condenados.

Cuando (en política) más son menos

El 5 de octubre se realizarán las elecciones presidenciales y legislativas en Bolivia, para las que el gobierno del Presidente Morales Ayma y su partido Movimiento al Socialismo – Instrumento por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) han estado preparándose y aprovechando cada etapa para una continua campaña por la reelección.

Paralelo a una bonanza económica sin precedentes en las últimas décadas —el PIB pasó de alrededor de USD 9.521 MM en 2005 a 2013 con USD 30.789 MM—, altamente favorecida por el boom de precios de las materias primas que ha permitido el traspaso de ingentes recursos monetarios —en forma de bonos a más de 30% de la población— a la población menos favorecida —la pobreza extrema se redujo en el período 2006 a 2011 de 38% a 20,9%[60] y el PIBpc ascendió de USD 1,010 (2005) a 2,794 dólares (2013)— y las mayores reservas monetarias —las Reservas Internacionales Netas (RIN) brutas (o absolutas) al 23 de septiembre de 2013 ascendían a USD 14.589 MM—, la deuda pública alcanzó nuevamente altos valores —la deuda pública a septiembre 2013 era de USD 8.978 MM,compuesta por USD 4.022 MM de deuda interna y USD 4.956 MM de deuda externa—, lo que a esa fecha deja RIN netas —o de disponibilidad— de USD 5.611 MM.

Pero, paralelamente a estos resultados positivos, en el país se ha aumentado sustancialmente el problema del narcotráfico y la coca excedentaria, con su violencia aparejada. También la administración de justicia —que en 2011 fue sujeto de elecciones directas para elegir sus principales autoridades— sufre una crisis importante, tanto de confiabilidad como de eficiencia y transparencia. Otros elementos negativos son la centralización del poder por el gobierno y la fragmentación de la oposición, en parte consecuencia de la reducción gubernamental de sus espacios. 

Para las elecciones de este año, hasta el momento la oposición va desunida y, por ende, destinada al fracaso a pesar de que concilie en su favor el descontento de algunos sectores sociales.

Son 12 las organizaciones políticas que cuentan con personería jurídica en este momento en Bolivia —11 partidos políticos y una agrupación ciudadana—, además de otras 11 que están tramitándose —nueve partidos y dos agrupaciones ciudadanas.

Hasta diciembre 2013, se consideraban las candidaturas presidenciales de: el Presidente Morales Ayma (MAS-IPSP);  Juan del Granado Cosío (MSM) —el primer candidato opositor en ser proclamado—; Samuel Doria Medina Auza (UN) —aunque abocado a la conformación de un Frente Amplio opositor que elija a su candidato mediante primarias abiertas—; Rubén Costas Aguilera —actual gobernador de Santa Cruz— (Movimiento Demócrata Social, MDS); el ex presidente Jorge Quiroga Ramírez (PVB);  Manfred Reyes Villa Bacigalupo (Bancada Federalista de Convergencia Nacional) —aunque legalmente impedido de participar por no residir permanentemente en el país y estar incluido en varios procesos judiciales—;  Fernando Untoja Choque (Poder Kolla Nacional, PKN); Adriana Gil Moreno (Partido de Fuerza Social Demócrata, FSD), y Félix Patzi Paco —exministro de Educación de la primera gestión Morales Ayma— (Frente Integración para el Cambio), pero también se habló, ambas sin confirmar, de las candidaturas del ex presidente Carlos de Mesa Gisbert y del ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas Conde. Y aunque hasta el presente sólo están proclamados Del Granado Cosío y Costas Aguilera, el espectro de posibles candidaturas opositoras expresa una potencial amplísima dispersión del voto no progubernamental.

No obstante, hasta que se cierren las inscripciones de candidaturas —posiblemente en abril, aunque el Calendario Electoral no ha sido aún aprobado al momento—, muchas de éstas pueden desaparecer y ser absorbidas por el Frente Amplio, incluidas las de Del Granado Cosío y Costas Aguilera, en la búsqueda de dos propósitos opositores: uno de ellos el de evitar la repetición de la mayoría absoluta del MAS-IPSP en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), y el otro forzar una segunda vuelta electoral.

Mi predicción

La conformación del Frente Amplio —en la medida que logre reunir a la mayoría de fuerzas opositoras— puede garantizar espacios significativos para la oposición en la ALP, incluso —sobre todo con un candidato de consenso popular, surgido de primarias abiertas— forzar una segunda vuelta.

En otra situación, el presidente Morales Ayma tendrá asegurada su reelección en primera vuelta, aunque con probabilidad no repitiendo los resultados de 2009 —64.22%— y menos alcanzado su actual meta —74%.

La lección charrúa

Uruguay, ese pequeño país de Sudamérica que —sin querer ser provincia argentina ni estado brasileño— desde fines del siglo xix ha dado muestras de ser muy original, hoy es “el país del año” según The Economist.

¿Por qué este boom de buena imagen? Por tres razones principales —y no abundaré en ellas—: la personalidad del Presidente José Mujica Cordano —campechano, humilde, informal, irreverente y espontáneo— pero firme democrático, los pasos hacia un comportamientos ético-cultural del Estado muy liberal—legalización del matrimonio homosexual, derechos y obligaciones igualitarios en el matrimonio heterosexual, liberalización y facilitación del divorcio, derecho a la adopción por parejas homosexuales, legalización de la marihuana, entre otros— y logros en economía y equidad social —crecimiento económico sostenido con el crecimiento de la inversión y la equidad social.

Otra razón más para el orgullo nacional es la clasificación de su equipo para la próxima Copa del Mundo. Y esto es tan importante que el Parlamento uruguayo tuvo que aprobar un proyecto de ley para adelantar las elecciones internas de los partidos —que definirán sus candidatos presidenciales— para que no coincidan con el Mundial de Brasil. Los partidos que realizaran sus elecciones internas hasta el momento —es requisito estar inscriptos en la Corte Electoral— son: Frente Amplio y los Partidos Nacional —también conocido como Blanco—, Colorado,  Independiente, Unidad Popular, Unión para el Cambio (Partido Uruguayo), De la Concertación, Unidos y Ecologista Radical Intransigente.

En las encuestas, los partidos mejor ubicados son: Frente Amplio —cuya candidatura se disputan en las internas el expresidente Tabaré Vázquez Rosas y la senadora Constanza Moreira Viñas— con alrededor de 41-49% intención de voto; Nacional —sus precandidatos son los senadores Jorge Larrañaga Fraga (favorito) y Sergio Abreu Bonilla y diputado Luis Lacalle Pou (segundo en intenciones, hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle de Herrera)— con 25%-26%, y Colorado —con ventaja el senador Pedro Bordaberry Herrán (hijo del exdictador Juan María Bordaberry Arocena) y el diputado José Amorím Batlle— con 14%-16%. Mieres Gómez es el único candidato del Partido Independiente con intenciones de cerca de 1%.

Mi predicción

Vázquez Rosas será el candidato presidencial del Frente Amplio, de haber ballotage[79] será entre él y Larrañaga Fraga —algo muy sano para la democracia—, el Frente Amplio mantendrá mayoría parlamentaria, los conflictos con Argentina aumentarán, Uruguay seguirá como el “país de moda” —aunque al nuevo Presidente no le convenzan algunas medidas vigentes, como el aborto, no creo que las derogue después— y entrará en la Alianza del Pacífico.

Nada más.

Conclusiones para 2014

Mi predicción

De todos los procesos presidenciales y legislativos de 2014, los más importantes para la correlación de fuerzas regionales serán El Salvador, Colombia, Brasil y Bolivia, mientras que Costa Rica, Panamá y Uruguay con bastante probabilidad no tendrán cambios significativos en su alineación ideológica.

De esos siete, en tres sus gobernantes buscarán reelegirse: Santos Calderón (Colombia), Rousseff (Brasil) y Morales Ayma (Bolivia). De ellos, Santos Calderón está apostando todo al proceso de paz con las FARC—con el uribismo en apuesta damocliana de su fracaso—, Rousseff no teme a la oposición hoy pero sí al fracaso del Mundial y al resurgimiento de protestas —y el PT a otro mensalão—, mientras Morales Ayma va más confiado aún sin sustos previsibles en la economía y una oposición por ahora fragmentada.

Desde la alineación ideológica, sea Santos Calderón ganador en Colombia o Zuluaga Escobar, no habrá cambios significativos —centroderecha o derecha—; en Uruguay triunfará Vázquez Rosas, más de centroizquierda que Mujica Cordano, mientras que en Costa Rica un cambio radical es bastante improbable y Panamá seguirá similar pero en El Salvador se definirá entre la derecha —Quijano González de ARENA— y la izquierda —bolivariana, con Sánchez Cerén del FMLN, ahora sin candidato “prestado”. Brasil seguirá en el centroizquierda —con Roussef o Silva Vaz de Lima o en el centro en la hipotética victoria de Neves da Cunha— y Bolivia en la izquierda bolivariana.

Por ende, la definición ideológica estará en El Salvador; los demás, serán sólo matices.

 

Leido: 3872 veces

Ver más artículos publicados  Volver

 

Consultores Políticos Latinoamericanos

Los últimos más leídos:
Nuevo Orden Mundial ¿una novela de ficción?
Black America needs fathers (o del BLM al BNF)
#ChileElectoral Plebiscito del 25 de octubre. Un balance
Para que la República renazca
Rabia y tiraje (sobre el libro de Woodward)

 
E-lecciones.net el portal político iberoamericano © 2000 - 2020 ®