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Lecturas compiladas por: Robinson Salazar
INDICE
GUYANA:
Un país de América del Sur habitado por
africanos y asiáticos
Ex colonia británica y célebre
por una matanza de secta, ahora quiere integrarse
a los latinos.
GEORGETOWN, Guyana.- Guyana
celebró su 35º aniversario de independencia (26
de mayo) tan aislada como siempre del resto de
América del Sur y ya bastante desconectada de
sus antiguos mandantes coloniales en Europa. Y
pesaba sobre el aniversario el temor al conflicto
racial entre descendientes de africanos y de
asiáticos, una constante desde 1962, cuando aún
era colonia británica. El miedo instalado, desde
las elecciones del 19 de marzo, se refleja en los
restos chamuscados de una docena de comercios en
el centro de Georgetown, la capital, que dejaron
la frustración africana frente a la victoria
electoral de los asiáticos.
¿Recuerda a Guyana? Es parte de
América del Sur. La Argentina tuvo ahí una
embajada hasta 1990, y le obsequió un millón de
dólares en granos durante alguna crisis de los
ochenta. En el hombro derecho del continente, fue
conocida como República Cooperativa,
calificativo que provocaba urticaria en
Washington durante la Guerra Fría cuando se
temía "otra Cuba" en la región. Desde
la reforma constitucional iniciada en el año
último, Guyana ha dejado de usar el título de
Cooperativa. Quienes recuerdan a Guyana hoy es
por la "masacre de Jonestown", el 18 de
noviembre de 1978, cuando se suicidaron o fueron
asesinados 914 miembros de una secta encabezada
por un californiano, el reverendo Jim Jones,
personaje mesiánico víctima de su debilidad por
el cóctel de fruta con cianuro.
"Guyana sabe que su futuro
está con el resto de América del Sur y ya no
con el Norte. He dado órdenes de que se comience
a estudiar castellano en todo el servicio
exterior. También quiero que se enseñe en los
colegios," dijo el presidente Bharrat
Jagdeo, un jefe de Estado de 37 años, economista
de origen indio educado en Moscú, en una
entrevista personal para La Nación.
"Nuestros lazos tradicionales han sido con
Europa y Estados Unidos. El problema de mirar al
Sur es de infraestructura. Aunque Brasil, con el
que tenemos más contacto, y la Argentina tengan
productos competitivos, faltan caminos, y
conexiones por mar y aire. Somos miembros
fundadores de Caricom, el bloque económico del
Caribe, y tenemos un memorandum de entendimiento
con el Mercosur. Pero los países del Mercosur
ahora están mirando al ALCA. Somos muy
cautelosos frente al ALCA, porque hay que
instalar mecanismos de protección para los
países pequeños del Caribe y América
Central."
Jagdeo fue reelegido el 19 de
marzo, cuando su Partido Progresista del Pueblo
(PPP), apoyado por la fracción india o asiática
de la población, derrotó a su rival histórico,
el Partido Nacional de Congreso (PNC), que atrae
mayormente a los afroguyaneses. Las elecciones
fueron aprobadas por el comité observador del ex
presidente de EE.UU. Jimmy Carter, que ya había
inspeccionado los comicios en 1997 y 1992, en los
que también venció el PPP y que, salvo un
pequeño porcentaje de fallas, también fueron
vistos como limpios.
Si bien es fácil ignorar a
Guyana en el contexto histórico del continente,
sus lazos integracionistas cada vez más fuertes
con el Brasil acercan a América latina un
problema racial ignorado. Jagdeo no ve al
problema como racial sino político.
"Nos ensombrecen los
disturbios, y en nombre de la democracia hay
programas televisivos sumamente racistas. Pero
los incendios no fueron raciales. La oposición
se ha dado cuenta de que no puede acceder al
gobierno hasta dentro de cinco años. Los
dirigentes actuales del PNC se criaron en el
poder. Durante 28 años estuvieron en el gobierno
mediante elecciones fraudulentas. Al perder en
comicios limpios, desde 1992 saben que su retorno
será difícil. Eso provoca los disturbios."
Jagdeo organizó
"negociaciones de paz" con el jefe del
PNC, el ex presidente Hugh Desmond Hoyte, de 76
años, que gobernó entre 1985 y 1992.
"Desde que mi partido, entonces dirigido por
el doctor Cheddi Jagan, alcanzó el gobierno,
muchos afroguyaneses se dan cuenta de que están
mejor ahora que bajo su propio partido y nos han
votado, esto no es racial. La violencia proviene
de una oposición que se está acostumbrando a no
ser gobierno por mucho tiempo."
El año último, el príncipe
Carlos visitó el país y se ornamentó de forma
tribal
John Stillwell / AP
Los choques entre grupos
étnicos, instalados desde la época de la
esclavitud, han sido característicos de Guyana
desde antes de su independencia, el 26 de mayo de
1966, cuando aún era la "Guayana
británica". Con una población de 750.000
habitantes, y una emigración más numerosa que
su natalidad, Guyana hoy es un páramo que
depende de la ayuda británica y poco más para
solventar su deuda externa de 800 millones de
dólares.
El presidente Jagdeo llegó al
gobierno en una compleja transición. El
legendario Cheddi Jagan, un dentista de tendencia
marxista que había sido primer ministro cuando
el país aún era colonia británica, finalmente
volvió al gobierno en 1992. Octogenario, Jagan
dejó el gobierno a su esposa, Janet, nacida en
Estados Unidos, y murió en 1997. Janet Jagan
asumió, convocó a elecciones y transfirió el
gobierno al entonces ministro de Finanzas,
Jagdeo, que logró la reelección en marzo.
La posición de Jagdeo sobre la
violencia racial es criticada por Rupert
Roopnaraine, de 58 años, de origen oriental, ex
diputado por la Alianza del Pueblo Trabajador
(WPA), de izquierda, partido que unió a
africanos e indios. En otra ironía poscolonial,
Roopnaraine, marxista, crítico de arte y
escritor, se educó en la Universidad de Oxford,
donde integró el primer equipo de críquet. El
objetivo de su crítica es hoy el
"liberal" Jagdeo, educado en Moscú.
"La violencia en Guyana es
racial. Para los desposeídos, en su mayoría del
sector africano, los disturbios son un juego. No
van a participar del gobierno, por lo tanto
cortan rutas y causan destrozos. Cuando el PNC
afroguyanés estaba en el gobierno, los indios
tenían el poder económico. Ahora el PPP, que es
de los indoguyaneses, tiene el gobierno y el
poder económico. A los otros no les queda
participación". En el Parlamento, de unas
64 bancas, el PPP tiene mayoría absoluta, lo
sigue el PNC, y el WPA, aliado con una
agrupación aborigen, tiene sólo dos bancas.
El WPA de Roopnaraine fue fundado
por el ideólogo Walter Rodney, cuya prédica
cautivó a los intelectuales africanos (en Guyana
y África), y quien terminó asesinado en junio
de 1980 por una bomba que le envió un agente del
entonces gobierno del PNC, liderado por Linden
Forbes Burnham.
La historia de Guyana es
compleja. Con su origen de colonia holandesa
desde fines del siglo dieciséis (con muchos
nombres de lugares que recuerdan ese dominio), en
parte colonia francesa, terminó en colonia
británica durante las guerras napoleónicas de
principios del siglo diecinueve, cuando
Inglaterra arrebató a Holanda muchas de sus
posesiones. Así llegó hasta 1962, cuando Cheddi
Jagan fue primer ministro y atemorizó a
Washington con su prédica de izquierda, tanto
que el secretario de Estado Dean Rusk escribió
al canciller británico Alexander Douglas Hume,
advirtiendo que Jagan no debía quedar en el
gobierno. Washington y Westminster presionaron
para lograr que Forbes Burnham fuera presidente
en el momento de la independencia. Este creó la
república cooperativa, permitió que Cuba usara
a Guyana como punto de reaprovisionamiento para
las tropas enviadas a Angola, quiso ser el
"gran líder" al estilo del norcoreano
Kim Il Sung, instaló el fraude electoral, pero
también logró, mediante su canciller Shridath
"Sonny" Ramphal, alinear al Movimiento
No Alineado en su favor a partir de agosto de
1972 para resistir al reclamo territorial de
Venezuela, que dice tener derecho a casi toda
Guyana. Bajo Forbes Burnham el país cayó en la
miseria. Exportador de azúcar
("demerara") y de bauxita, la caída
del mercado de materias primas hizo que "el
jardín del Caribe", por sus floridas
calles, pasará a ser la cloaca de la región.
Forbes Burnham murió el 6 de
agosto de 1985, por desabastecimiento de equipo
quirúrgico, durante una operación menor
practicada por médicos cubanos.
Jagdeo ahora quiere dejar atrás
esa costosa etapa de los grandes ideólogos como
fueron Jagan (igualado por Washington con Ernesto
Guevara, Franz Fanon y Patrice Lumumba) y Rodney,
y modernizar el país.
"El camino lleva al Sur.
Falta pavimentar, pero ya hay una ruta de ripio.
Por ahí vamos a andar", dijo Jagdeo
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