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Lecturas compiladas por: Robinson Salazar
INDICE
BOLIVIA: Un
polvorín social rodeado de chispasSERPAL,
Servicio de Prensa Alternativa
La
biología ha podido antes con el General Banzer,
que la Justicia, esa eterna postergada en
América Latina. El anciano ex dictador presentó
su renuncia al cargo de presidente de la
república de Bolivia.
El
renunciante General Banzer, hijo de militar, se
formó también en la tristemente célebre
Escuela de las Américas en la década de los 70.
(El instituto militar norteamericano que
instruyó sobre la base de la doctrina de la
"Seguridad Nacional" en el uso de la
violencia, la guerra sucia y el terror para el
control social de sus pueblos.) En 1971, con el
apoyo de los sectores políticos derechistas y
tradicionales, derrocó al gobierno del
presidente Juan José Torres, un general que
intentó un gobierno de izquierdas y de cambios
en el país. (Más tarde, en otro crimen que
formó parte del Plan Cóndor, Bánzer mandó
asesinarle cuando Torres estaba exiliado en
Buenos Aires.).
Durante
su gobierno, se estima que hubo mas de 300
ejecutados, 200 desaparecidos, 3.000 detenidos y
miles de exiliados. En enero de 1974 ordenó la
represión contra manifestantes que reclamaban
por el aumento del coste de vida. La matanza fue
conocida como "la masacre del valle" y
dejó un saldo de entre 100 a 130 muertos. Las
viejas cuestiones sociales siguen presentes, como
nunca, en la realidad boliviana.La nueva crisis
se replanteó a partir del 21 de junio pasado,
cuando una parte importante del campesinado
inició un nuevo bloqueo de carreteras.
El
gobierno de Banzer intentó una ofensiva de
despeje con el ejército y la policía. Los
campesinos consiguen de todos modos atrincherarse
en Achacachi, a 95 kms. de La Paz. Se suceden los
roces con los militares y las detenciones de
campesinos. El 28, nuevos enfrentamientos y muere
un campesino y tresresultan heridos por disparos.
El gobierno inicia un juicio criminal contra
"El Mallku", ("El Cóndor"),
reconocido líder sindical. "El Mallku"
presenta un nuevo pliego de 45 puntos al
gobierno. En julio, el conflicto se radicaliza. Y
un ampliado campesino instruye cercar La Paz y
saquear mercados. El gobierno lanza un
ultimátum. Entre los días 12 y 16 de julio, la
situación en Bolivia estuvo al borde de la
tragedia. En Achacachi, entre 25 y 30 mil
campesinos armados con hondas, dinamita y algunas
armas de fuego, se constituyeron en un
"ejército" aymará, dispuesto a
enfrentarse con los militares. Ocho campesinos
resultan heridos, pero las posiciones se
mantienen intransigentes. Con Banzer ya en
Estados Unidos, gravemente enfermo, el gobierno
decide negociar. Felipe Quispe "El
Mallku", conforma una inesperada alianza con
sus rivales políticos: Evo Morales, líder de
los cocaleros del Chapare y Oscar Olivera,
dirigente de la Coordinadora de Movilizaciones
Única Nacional ( Comunal ) . El pliego se
refuerza con demandas sociales mas amplias: la
defensa de los recursos en hidrocarburos, rechazo
al Código Tributario, y anulación de la Reforma
Educativa.
Hace
unos días, un plenario ampliado de campesinos en
El Alto, consideró la propuesta del gobierno.
Las autoridades, apenas admiten una cuarta parte
de los puntos presentados por los campesinos.
Todos ellos vinculados con el desarrollo agrario
de La Paz.
Ni
uno solo de los temas políticos, que
representaban la mitad del pliego. Muchos ni se
mencionan, otros "quedan a estudio".
Aún ante tan magro resultado los campesinos
decidieron una tregua, pero ésta solo será una
postergación de una lucha que ya no tiene
retroceso. El movimiento campesino boliviano fue
capaz de forjar desde sus bases las principales
demandas. La gran asamblea de mas de 5.000
campesinos en Achacachi el sábado 7 de julio,
demuestra que de las expectativas se ha pasado a
las realidades.
El
"Mallku" le pide a Jorge Quiroga que se
deshaga de los dinosaurios
La Paz / ANF
El
secretario ejecutivo de la Confederación
Sindical Única de Trabajadores Campesinos de
Bolivia (CSUTCB), Felipe Quispe, confía en el
futuro presidente, Jorge Quiroga, y le pide que
se deshaga de los "dinosaurios", que
"se bañaron con la sangre de los
campesinos" durante los conflictos de
septiembre y octubre de 2000, y junio de 2001.
"Los
campesinos confiamos en Jorge Quiroga y pensamos
que nuestras demandas serán atendidas, pues
hemos notado que es más comprensible.
"Sin
embargo, esperaremos qué pasa en el futuro,
creemos que no actuará como lo hizo su
antecesor", indicó el líder del sector
agrario.
No
obstante, pidió al futuro Jefe de Estado que se
"deshaga" de los
"dinosaurios" que, en su criterio, se
bañaron con la sangre de los campesinos durante
los últimos conflictos sin responder a ninguna
de sus demandas; por el contrario, utilizaron la
represión en contra de los trabajadores del
agro, complementó.
Que
se vayan los corruptos
"Tienen
que salir los corruptos. La nueva generación no
tiene que tener las mañas de los viejos
políticos, que tienen complejo de superioridad y
sólo saben utilizar la represión para
justificar su incapacidad", precisó Quispe
Huanca.
Ratificó
que su contrapropuesta será presentada al
gabinete de Quiroga Ramírez y reiteró la
realización de su ampliado previsto para el
miércoles 8 de agosto.
"Queremos
garantizar que nuestras demandas sean atendidas
por las autoridades respectivas y con poder de
decisión. No queremos tener el mismo problema
cuando se suscribió el convenio de octubre, pues
algunos ministros fueron removidos de sus cargos
y el otro gabinete no quiso asumir
responsabilidades", recordó el líder
campesino.
Arriba
COLOMBIA: Futuro
Incierto
Serpa lanza programa político y convoca marcha
al Caguán
El
precandidato liberal Horacio Serpa Uribe dijo
ayer que está dispuesto a impulsar la
negociación política y a asumir personalmente
los procesos de paz en un gobierno suyo. El
anuncio lo hizo durante el lanzamiento de su
programa 'Compromiso Social' con el que aspira
ganar la Presidencia.
En
un discurso de hora y media, en el Puente de
Boyacá, Serpa convocó a todos los colombianos a
ir a San Vicente del Caguán el próximo 28 de
septiembre. "Será -dijo- un deber con la
paz que deseamos todos los colombianos. ¡Porque
queremos la paz, no la guerra, pero lograda con
dignidad, de pie, no de rodillas!".
En
cuanto a su voluntad por resolver el conflicto
armado en la mesa de negociaciones, advirtió que
"si los grupos violentos quieren paz,
tendrán en mi un magnífico interlocutor; pero
si quieren guerra, me tendrán como el mejor y el
más decidido de sus adversarios".
Prometió
un "vigoroso" 'Plan nacional de lucha
contra la pobreza' sustentado "en una
gigantesca movilización nacional de iniciativas,
recursos y energías"; la creación de un
Fondo de inversión social para el trabajo, y la
puesta en marcha de una política de
competitividad y desarrollo tecnológico.
Puntos
del Compromiso
El
'Compromiso social' tiene dos componentes: por un
lado, rescatar la convivencia y darle término a
la confrontación armada como instrumento de
lucha política y, por el otro, combatir la
pobreza y la desigualdad.
En
él hay varios aspectos:
-
"La lucha contra la corrupción tiene un
papel central en nuestro proyecto de reforma del
Estado, de modernización de la política y de la
lucha contra la pobreza".
-
"Mejorar o renovar la política no
necesariamente se logra acabando las
corporaciones públicas o limitando la
representación territorial".
-
"No estarán con nosotros en la campaña los
políticos que tengan cuentas pendientes con la
justicia o la sociedad".
-
"El 'Compromiso social' se propone reducir,
en los próximos 4 años, a menos de la mitad las
importaciones de origen agrícola. Hay que crear
estímulos (subsidios) para el campo".
-
"De E.U. no queremos solo su cooperación
militar. Es fundamental su papel en campos como
la superación de la pobreza y la reconstrucción
de un país devastado por la guerra".
-
"Soy consciente de que no es tarea fácil
poner fin al conflicto armado mediante el
diálogo".
Los
asesores de la campaña a la Presidencia del
liberal Horacio Serpa Uribe quisieron que el
lanzamiento del 'Compromiso social' tuviera mucho
sabor a patria: escogieron el Puente de Boyacá
como escenario, invitaron grupos de danzas de la
época e hicieron sonar la Contradanza
Libertadora.
Incluso,
de todos los puntos llegaban adeptos enarbolando
banderas tricolor, como lo muestran las pinturas
de la gesta libertadora (en ese tiempo eran
blancas). Pero no programaron otro detalle que
también se repite en los viejos libros de
historia: la lluvia.
Como
en los cuadros de las batallas por la
independencia, una lluvia intermitente,
acompañada de vientos helados, caracterizó el
lanzamiento del programa de gobierno de Serpa
Uribe, ayer, en Boyacá.
El
precandidato liberal llegó hacia las 12 del
mediodía al sitio y, junto con Rosita Moncada,
su esposa, y Sandra, Rosita y Horacio José, sus
hijos, se instaló justo sobre el puente. Llevaba
un traje azul y una corbata roja. A su alrededor
solo se veían sombreros, ruanas, chaquetas
impermeables, gorras y paraguas de todos los
colores.
Pidió
al público, unas 10 mil personas, "una
horita" para leer su 'Compromiso social'. No
hubo muchas arengas por el candidato, porque el
frío cortaba todos los ánimos. De vez en
cuando, en las cortas pausas del aspirante
presidencial, se escuchaba una especie de disputa
entre las colonias que asistieron al evento: 'La
costa Caribe con Serpa Uribe', decían unos por
allá; 'se vive, se siente, Barbosa está
presente', respondían los otros.
Su
discurso duró hora y media. Hubiera durado un
poco más si no es porque decidió omitir algunos
párrafos del mismo. Pero lo que sí leyó sin
saltarse ni una sola coma fue la parte sobre paz.
Antes
de terminar el discurso de 30 páginas, aseguró
que su campaña era el comienzo del "Paso de
vencedores" -parafraseando al prócer de la
independencia José María Córdoba- y convocó
al conservatismo, a los independientes, a la
izquierda democrática, a los empresarios y a los
trabajadores a suscribir su "Compromiso
social".
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