Brasil: encontraron muerto al alcalde de Santo André

Celso Daniel era el coordinador de la campaña presidencial del líder del izquierdista PT, Lula da Silva. Había sido secuestrado el viernes pasado en el operativo de un grupo comando. Nunca se pidió rescate y eso acentúa las sospechas de que se trató de un crimen político.

El alcalde de la ciudad brasileña de Santo André, Celso Daniel, dirigente clave del opositor Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, fue encontrado asesinado hoy con 18 balazos en su cuerpo en Juquitiba, estado (provincia) de San Pablo, informaron las autoridades locales.

Celso Daniel, coordinador del programa de gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, candidato presidencial del izquierdista PT para las elecciones de octubre, había sido secuestrado el viernes por un grupo de hombres fuertemente armados cuando salía de un restaurante especializado en carnes, localizado en el barrio Jardins, la zona más elegante de la ciudad de San Pablo.

Luego de la cena, su amigo, el empresario Sergio Gomes da Silva, le ofreció llevarlo a su casa en su camioneta 4 x 4, blindada. Pero a los pocos metros delincuentes fuertemente armados que se movilizaban en tres automóviles interceptaron la camioneta en la que viajaban Celso Daniel y Gomes da Silva. Los agresores dejaron en el lugar a Gomes da Silva y al chofer y se llevaron a Celso Daniel.

La noticia sobre el hallazgo del cuerpo de Celso Daniel provocaba hoy una verdadera conmoción en Brasil, con el presidente Fernando Henrique Cardoso siguiendo los acontecimientos desde la sede del gobierno, en Brasilia.

Celso Daniel, un ingeniero y economista de 50 años, era alcalde por tercera vez de Santo André, una ciudad de 650 mil habitantes ubicada en el conurbano industrial de San Pablo.

Los dirigentes del PT, el principal partido de oposición de Brasil, sospecharon desde el comienzo que el secuestro era por motivos políticos, una hipótesis compartida por el ministro de Justicia, Aloysio Nunes Ferreira.

Celso Daniel y otros 24 alcaldes y legisladores del PT del estado (provincia) de San Pablo, el más poblado y rico de Brasil, recibieron en noviembre una carta con amenazas de muerte firmado por un grupo autodenominado FARB (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Brasil), hasta ese momento desconocido.

En la carta enviada a Daniel, FARB se presentaba como un grupo fundado en 1998 en el Gran San Pablo para "acabar con los políticos de izquierda que se están aproximando a los partidos de centro derecha".

Daniel iba a ser el coordinador del plan de gobierno que aplicaría Lula en caso de vencer en las elecciones presidenciales de octubre, en un giro del PT desde la izquierda a posiciones más moderadas.

En la amenaza de muerte a Daniel, el grupo denominado FARB reivindicaba el asesinato del alcalde de Campinas, Antonio Da Costa Santos, también del PT, perpetrado el 10 de septiembre del 2001, que aún no ha sido esclarecido.

Anoche, en un dramático mensaje por radio y televisión, Lula Da Silva señaló: "Hago un llamado a los secuestradores: Celso Daniel es una persona de clase media; no tiene dinero, sólo tiene honestidad y decisión. No es que tengamos muchos alcaldes y dirigentes como él; Brasil no puede darse el lujo de perderlo".

Al menos hasta el hallazgo del cuerpo del alcalde, tanto el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, como la Policía Civil trabajaban con la hipótesis de un secuestro por motivos comunes, un delito que se ha vuelto moneda corriente en el estado más rico y poblado de Brasil. Durante el año pasado, según los datos oficiales, hubo 307 secuestros, cinco veces más que en el 2000.

Alckmin dijo al respecto: "Estamos viviendo una guerra contra los secuestros. No descarto la hipótesis de un secuestro político, pero no creo que eso sea tan probable.

Walter no leyó a Orwell. Ni falta que le hace.

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