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Atlas - El Salvador

El Salvador

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Historia política

El 15 de septiembre de 1821, durante la reunión de notables celebrada en el palacio del capitán general en Guatemala, se llevó a cabo el acto de independencia. Firmaron el histórico documento el político hondureño José Cecilio del Valle y el representante del rey de España en Centroamérica, Gabino Gaínza. La firma del acta de independencia fue la culminación de un largo proceso en el que intervinieron, entre otros factores, las reformas borbónicas y la crisis económica y política de la Corona española.

Mientras las autoridades en Guatemala veían con alarma la desintegración del poder central, recibieron la invitación de Agustín de Iturbide de incorporarse al Imperio mexicano. El 5 de enero de 1822 se declaró la anexión a México, pero los ayuntamientos de San Salvador y San Vicente se declararon en rebeldía. El emperador mexicano Iturbide envió tropas a San Salvador al mando del general Vicente Filisola; sin embargo, su entrada en la ciudad favoreció a los salvadoreños, quienes, días después, recibieron la noticia del destronamiento de Iturbide en el mes de febrero de 1823, y Filisola se vio obligado a regresar.

A finales de 1824 surgió un nuevo orden político con la proclamación de la Constitución federal de la nueva federación de las Provincias Unidas del Centro de América. La primera presidencia fue ocupada en 1825 por el salvadoreño Manuel José Arce. Las primeras relaciones que se establecieron a nivel diplomático fueron con Gran Bretaña, Estados Unidos y Países Bajos, que enviaron a sus representantes diplomáticos a la nueva república federal. En 1830 resultó elegido el hondureño Francisco Morazán, quien después de 10 años de mandato —en el que sucedieron numerosos conflictos internos— abandonó San Salvador, entonces capital de la federación. De esta forma concluyó la república federal.

Primer siglo de independencia
El Salvador ganó su independencia en enero de 1841, después de que las diversas provincias federadas se hubieran emancipado y en 1858 accedió al poder Gerardo Barrios, quien emitió un decreto en el cual proclamó la República de El Salvador.

La primera década del siglo XX fue un periodo de estabilidad y la economía logró considerables progresos. La producción y exportación del café se convirtió en la actividad principal; se construyó la red ferroviaria y se desarrollaron grandes instalaciones portuarias en la bahía de La Unión.

De 1931 a 1944 el país estuvo bajo el gobierno del general Maximiliano Hernández Martínez. A pesar de que a finales de la década de 1930 su régimen mantenía buenas relaciones comerciales y de adiestramiento militar con Alemania e Italia, El Salvador colaboró con Estados Unidos y sus aliados durante la II Guerra Mundial y se convirtió en miembro fundador de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1945. El país se unió a la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948 y tres años después, en 1951, firmó la carta de constitución de la Organización de Estados Centroamericanos; en 1958 El Salvador se integró en el Mercado Común Centroamericano.

El inicio de los conflictos
A comienzos de la década de 1940 los aires de renovación política provocaron un efecto negativo a nivel económico y social. El afán de los gobiernos de impulsar ciertos cambios en el país pudo concretarse durante la década de 1950, que fue de excepcional bonanza económica. En cuestión de pocos años el aspecto físico de El Salvador cambió de manera significativa al construirse nuevas carreteras, puentes, represas hidroeléctricas, fábricas y viviendas. Los programas de salud y educación pudieron ampliarse, al igual que la Seguridad Social. En enero de 1961 se llevó a cabo la primera de las numerosas reformas económicas que se intentaron aplicar durante las dos siguientes décadas.

Intervencionismo militar
En 1972, la elección como presidente de la República del coronel Arturo Armando Molina fue rechazada, aduciendo fraude electoral, por su oponente civil, José Napoleón Duarte, quien inmediatamente se exilió del país. Las mismas acusaciones se realizaron en 1977 tras la elección como presidente del general Carlos Humberto Romero; por entonces, la situación se había deteriorado y los asesinatos entre los simpatizantes, tanto de las fuerzas de izquierda como de derecha, se hicieron habituales.

Posteriormente el país entró en un caos total. En 1979 una Junta Cívico-Militar derrocó al presidente Romero. La Junta llevó a cabo una reforma agraria, nacionalizó la banca y el comercio exterior, pero no logró unificar al país ni vencer a la guerrilla, y la violencia continuó. Los asesinatos fueron numerosos; el más notorio fue el del arzobispo de la ciudad de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, en marzo de 1980. En diciembre de ese mismo año, Duarte regresó del exilio para unirse a la Junta, asumiendo la presidencia de la misma. Estados Unidos ofreció ayuda financiera y entrenamiento militar para el Ejército en su batalla contra la guerrilla, que estaba apoyada por los países comunistas, en especial Cuba.

En 1982, el presidente de la Junta Cívico-Militar, José Napoleón Duarte, convocó elecciones constituyentes, pero su partido, el Demócrata Cristiano, no alcanzó la mayoría, siendo la coalición de derecha la fracción mayoritaria. La Asamblea Constituyente redactó una nueva Constitución y eligió por unanimidad y de forma interina a un presidente civil, el abogado independiente Álvaro Alfredo Magaña, quien convocó elecciones presidenciales en marzo de 1984. Duarte resultó triunfador y fue restablecido en el cargo; en marzo de 1985 su grupo político, el Partido Demócrata Cristiano, ganó la mayoría en la nueva Asamblea Legislativa, y ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) ocupó el segundo lugar.

Las conversaciones de paz con la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) comenzaron en 1987, pero el FMLN no lo aceptó debido a las discrepancias con el gobierno de José Napoleón Duarte. En las elecciones de 1988, la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) alcanzó la mayoría en la Asamblea Nacional. En 1989, el candidato de ARENA, Alfredo Cristiani, obtuvo la presidencia por mayoría absoluta de votos. Ya en el poder, se sostuvieron largas negociaciones entre el gobierno y los guerrilleros del FMLN mientras el conflicto continuaba. A finales de 1989 las negociaciones se interrumpieron debido a la ofensiva militar lanzada por la guerrilla. En 1990 se restablecieron y, finalmente, en septiembre de 1991, con la mediación de la ONU, el presidente Cristiani y los dirigentes de la guerrilla alcanzaron un acuerdo de paz.

El lento proceso de pacificación
La firma del Acuerdo de Chapultepec en enero de 1992 terminó con la prolongada guerra civil, en la cual se estima que murieron 75.000 personas, en su mayoría civiles. Ello trajo consigo, bajo la supervisión de la ONU, el cese formal del fuego, el desarme de la guerrilla, el establecimiento de una comisión para investigar las violaciones contra los derechos humanos, la disolución de los cuerpos de seguridad pública y batallones de reacción inmediata, además de la creación de la nueva Policía Nacional Civil, integrada por civiles, ex miembros de las fuerzas de seguridad y ex combatientes de la guerrilla.

En 1993 una polémica comisión auspiciada por la ONU hizo público un informe culpando a los escuadrones de la muerte, a algunos militares y dirigentes de la guerrilla de violaciones contra los derechos humanos y numerosas muertes de civiles, recomendando la destitución de varios altos cargos del Ejército, así como la inhabilitación temporal a miembros de la guerrilla para presentarse a cargos de elección popular. Posteriormente, y con el espíritu de crear un ambiente de reconciliación nacional, la Asamblea Nacional Legislativa aprobó por unanimidad la amnistía general para miembros de ambos bandos. Las elecciones de marzo de 1994, que contaron, al igual que las anteriores elecciones, con la presencia de observadores internacionales (de la ONU, OEA, Unión Europea y países amigos), fueron ganadas por el candidato de ARENA, Armando Calderón, quien asumió la presidencia de la República para el periodo comprendido entre el 1 de junio de 1994 y el 1 de junio de 1999.

En marzo de 1999 se celebraron elecciones presidenciales, en las que los dos principales candidatos, de los cinco que se presentaron, fueron Francisco Flores, economista y candidato de ARENA, y Facundo Guardado, ex comandante guerrillero respaldado por el FMLN y por la Unión Social Cristiana (USC). Ambos grupos, otrora situados en los extremos del espectro político salvadoreño, moderaron sus discursos y procuraron dar, con la presentación de tales candidatos, una imagen de moderación y renovación. El candidato derechista resultó vencedor en la primera vuelta (obtuvo el 52% frente al 29% de la opción de centroizquierda), en unos comicios caracterizados por la elevada abstención, que superó el 60% del total de los ciudadanos con derecho a voto. Flores prometió realizar un cambio en la política económica de su gobierno, con políticas sectoriales de desarrollo y libre competencia, así como la apertura total a la banca extranjera en El Salvador. El 12 de marzo de 2000 tuvieron lugar elecciones parlamentarias y municipales. Con una participación del 38% de los ciudadanos, el FMLN logró el 39,2% de los votos emitidos, frente al 36,9 de ARENA (31 y 29 diputados, respectivamente). Asimismo, el FMLN obtuvo la alcaldía de 8 de las 14 capitales departamentales.

En las elecciones legislativas desarrolladas el 16 de marzo de 2003, el FMLN fue de nuevo la formación más votada y consiguió 31 diputados. No obstante, los grupos conservadores siguieron dominando la Asamblea Legislativa, gracias a los 27 escaños de ARENA y los 16 logrados por el Partido de Conciliación Nacional. En las presidenciales celebradas el 21 de marzo de 2004, el candidato de ARENA, Elías Antonio Saca González, recibió algo más del 57% de los sufragios, en tanto que Schafik Nadal, candidato del FMLN, recibió en torno al 35%. Así, el 1 de junio siguiente, Saca sucedió a Flores en la jefatura del Estado.

Antes de que finalizara aquel año 2004, El Salvador se convirtió en el primer Estado que ratificó el Tratado de Libre Comercio de América Central (TLC, o CAFTA, sus siglas en inglés), que incluía a los países del área, a Estados Unidos y a la República Dominicana. El día 18 de diciembre, la Asamblea Legislativa salvadoreña aprobó su ratificación por mayoría absoluta y con 49 votos favorables (provenientes del partido del presidente, ARENA, del Partido Demócrata Cristiano y del conservador Partido de Conciliación Nacional), frente a los 34 en contra salidos de las filas del FMLN y del socialdemócrata Centro Democrático Unido.

En las elecciones legislativas de marzo del 2006, ARENA, que obtuvo 34 diputados, fue la formación más votada; a continuación, quedaron el FMLN (32), el PCN (10), el Partido Demócrata Cristiano (6) y Cambio Democrático (2).

Última revisión: Abril 2006

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